Sunday, 20 March 2011

Reinaldo Arenas un Rebelde de la Revolución Cubana 1943 -1990


Introducción

La revolución cubana para la gran mayoría de las personas significó un símbolo de una revolución social a gran escala importante en Latinoamérica. Hombres que estaban descontentos por el abuso político, militar y económico del entonces auto proclamado presidente de Cuba Fulgencio Batista, lideraron extensas guerrillas por seis años en contra de su gobierno.
Los líderes de esta revolución fueron Fidel Castro, Raúl Castro, Ernesto Guevara, Camilo Cienfuegos y Huber Matos, ellos se convirtieron en ejemplos a seguir para el resto de la población latina que soñaban con la independencia de su nación y con la independencia de toda Latinoamérica contra del imperialismo americano.
El primero de enero de 1959 los revolucionarios lograron destituir al presidente Batista, quien se exilió a Venezuela y posteriormente a España. Desde ese momento Fidel Castro y sus compañeros comenzaron a generar un cambio profundo en Cuba, se crearon nuevos ministerios y se re- organizaron los fondos de dinero de toda la isla, también iniciaron un proceso militar en la búsqueda de los aliados al ex dictador y a todo aquel disidente del nuevo gobierno. Se comenzó una persecución inaudita en la que fueron asesinados 500 personas, a causa de esta matanza Ernesto Guevara tuvo que viajar a la sede de la ONU para dar alguna explicación por aquellos hechos impactantes, se esperaba de este respetado representante que negará o que pidiera perdón por lo sucedido, sin embargo no se retracto ni pidió perdón por el hecho.
La milicia de la nueva Cuba entonces comenzó a perseguir a los homosexuales, quienes representaban para ellos hombres enfermos e incapaces de convertirse en hombres al servicio de la revolución. En aquella época (1960 -1970) la OMS (Organización Mundial de la Salud) aún consideraba que la homosexualidad era una enfermedad y no por ello se les podía castigar o discriminar por el hecho de ser homosexuales, en consecuencia los revolucionarios a pesar de saber que la homosexualidad era una enfermedad comenzaron a perseguir, encarcelar, torturar y matar a los homosexuales, tan solo porque ellos no cumplían con el perfil de un guerrillero. Entre estos hombres perseguidos se encontraba el poeta y escritor Reinaldo Arenas, quien al principio de la revolución cubana estaba a favor y dispuesto a ayudar por ella y en seguida se da cuenta de que se trata de otra dictadura, pero aún más envilecida y feroz que la anterior. Él mismo sufriría las desventuras y el sufrimiento de las torturas y posteriormente del exilio.







1. Reinaldo Arenas y su prosa desatada.


Con el ingreso de los revolucionarios al mando del gobierno de Cuba el primero de enero de 1959, Reinaldo Arenas, quien tenía 15 años decide enfilarse a las guerrillas. Se encontraba  aliado a los rebeldes y tenía las expectativas de poder desarrollar su escritura y su vida cultural como tanto anhelaba. Durante los primeros años del nuevo gobierno obtiene una beca de estudio que le permite salir de Holguín, provincia campestre de oriente en Cuba donde nació y paso su infancia.
En 1962, se mudó a la Habana donde ingresaría a estudiar en la universidad de la Habana en la facultad de letras, en este periodo se dio cuenta de las intenciones del gobierno acerca de los homosexuales, por lo cual comenzó a ocultar su postura sexual de la vida pública. A pesar de ello, su escritura comenzó a perfeccionarse y a hacerse conocida en el ámbito cultural y bohemio de la nueva Cuba. Participó en varios concursos de poesía y de cuentos, de los cuales obtuvo un gran reconocimiento por su prosa original y vanguardista.  Obtuvo un trabajo en la biblioteca nacional José Martí, en este periodo comenzó a escribir su novela “Celestino antes del alba” lo que le valió el primer premio del concurso nacional Cirilo Villaverde. Conoció a sus amigos Virgilio Piñera y Lezama Lima, junto a ellos inició el destape de su sexualidad.
La represión homosexual en la que estaba inmerso hizo que Arenas acudiera a encuentros sexuales con sus amantes en los lugares menos adecuados para ello, esto incentivo también, a la narrativa del cuerpo, esto quiere decir que Arenas se desborda en una sexualidad sin fronteras, tanto en su vida común como en su vida de escritor. Creo varios poemas y cuentos basándose en sus experiencias sexuales, como por ejemplo “Tomasito la Goyesca” o “El gigantesco urinario”. 



En una de sus primeras autobiografías se refirió al impacto del régimen revolucionario en la discriminación y represión social hacia los homosexuales, diciendo:
“Creo que si una cosa desarrolló la represión sexual en Cuba fue, precisamente, la liberación sexual. Quizá como una protesta contra el régimen, las prácticas homosexuales empezaron a proliferar cada vez más con mayor desenfado. Por otra parte, como la dictadura era considerada como el mal, todo lo que por ella fuera condenado se veía como una actitud positiva por los inconformes, que eran ya en los años setenta casi la mayoría”.

Arenas inició una vida pública y comenzó a hacerse conocido junto sus amigos homosexuales y sus amigos del ámbito intelectual. Iniciaron un movimiento cultural en Cuba y fue uno de los escritores más relevantes en el periodo del “Boom de la literatura latinoamericana”. La crítica y el público lo celebraron. Comenzó  a tener amistades extranjeras, quienes admiraban su narrativa.


2. La cárcel y el Morro

Su vida como escritor estaba despegando y su postura homosexual, ahora abierta a la sociedad le era despreocupante, lo que causó el repudio del gobierno, esto generó una persecución política en su contra la cual terminó en 1973, en este año Arenas fue acusado injustamente de abusar sexualmente de uno de sus amantes. No tuvo derecho a defenderse y fue arrestado. Se sabía que los homosexuales que eran acusados, eran llevados a los campos a trabajar forzosamente, torturados y finalmente asesinados.
Estuvo dos años presos. En este periodo sus amistades lo abandonaron o fueron encarcelados, se encontraba completamente solo. En 1975, logró fugarse en la vegetación del parque Lenin y se convirtió en prófugo del gobierno. En su vida clandestina, inició un proceso en su escritura, dándose en ella al máximo, escribiendo como si cada día fuera el último día de su vida. En esos escritos plasmaba todas sus experiencias vividas en la cárcel, a pesar de su precaria condición de vida lograba realizar hermosos trabajos que terminaba ocultando bajo tierra o en el techo de la casa en la que se escondía. Tuvo contacto con el exterior gracias a un par de amigos, sin embargo uno de ellos, Coco Salá lo traiciona y fue arrestado nuevamente, esta vez fue llevado a la temida cárcel El Morro.
Desde su nuevo encarcelamiento Arenas se convirtió en un desconocido en Cuba, borrado de la lista de los escritores de la isla, encerrado o escondido casi por completo en la cárcel; pero en el exterior no sólo se hacía famoso como escritor, sino también como víctima de las injusticias que se cometían contra los homosexuales en la Cuba de los años 70. A pesar de encontrarse inmóvil, atrapado en la isla, Reinaldo Arenas encontró la manera de evadirse a través de sus historias escritas, por medio de una especie de túnel por donde salían sus mensajes escritos y lo conectaban con ese mundo soñado, el mundo libre donde podía ser abiertamente homosexual y escritor. 

2.1 Visibilidad e invisibilidad


Los dos extremos de su posición dentro y fuera de la isla. Arenas es borrado de la lista de escritores de la UNEAC (Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba), sus libros son prohibidos en Cuba y, durante su encierro en la prisión del Morro, a la única visitante que puede recibir es a su madre. Silenciado y enajenado por el sistema, trasciende los límites geográficos y se convierte en uno de los escritores cubanos más leídos fuera de la isla.
La cárcel es también un espacio propicio para la creación. Los capítulos de "Antes que anochezca", enmarcados por las rejas, las restricciones, las torturas, son algunos de los más interesantes a nivel estético. Arenas, como observador, cambia el foco, abandona la obsesión por su cuerpo y por la construcción de su propio monumento, para dedicarse a narrar episodios de otros personajes. El narrador recurre a historias ajenas para hacer más creíbles sus denuncias contra la represión y la corrupción del sistema. Todos los episodios contados en esta parte están marcados por el tema de la violencia y la muerte. Casi ninguno de los personajes a quienes conoce en la cárcel sobreviven uno de ellos es La Maléfica, una "loca negra" que se suicida frente a los guardias y los demás presos:

La Maléfica sacó, un día a la hora de comer, un pincho que durante más de un mes había afilado contra el piso de cemento; todo el mundo pensó que iba a matar a alguien, pero ella dijo que no se le acercara nadie, dio un giro con el pincho y se cortó el cuello. Un auto degollamiento; nunca volveré a ver un acto como aquel. Se desangró en el patio de la prisión, mientras las otras locas armaban un alboroto enorme. La Maléfica, mientras se desangraba, seguía girando con el pincho y gritando que no se le acercara nadie hasta que cayera muerta. Los combatientes se divirtieron y se rieron bastante aquel día.”




3. El Exilio

Luego de pasar dos años encarcelado y torturado de forma brutal y cruel, Reinaldo Arenas obtiene su única oportunidad de salir de allí. 
Es llevado ante el militar de alto rango que estaba encargado del Morro, Eddy Zuñol, este le sometió a su última gran tortura, confesar mediante una carta su arrepentimiento en contra del gobierno y renegar su condición sexual, esto significaba renegar de sí mismo, de su esencia.
Fue torturado sicológicamente y amenazado de muerte. Arenas en una condición de absoluto terror decide firmar dicho documento.
Los primeros meses bajo libertad condicional, Reinaldo sufre las repercusiones de la cárcel en su estado de ánimo, se refugia en las casas de diversos conocidos y conoce a Lázaro Gómez, el único gran amor de su vida. Es testigo de las injusticias que padecen la mayoría de los habitantes de Cuba y de la censura hacia los escritores. En este periodo, comienza a escribir sus memorias y continúa criticando al gobierno, todas sus novelas y su poesía serán editadas y aplaudidas en el exterior. Reinaldo se las ingenia para sacar sus escritos fuera de la isla con la ayuda de sus seguidores extranjeros.
El escritor sufre la pérdida de sus grandes amigos, Lezama y Piñera lo que lo lleva a tomar la decisión de salir de la isla junto con su amante, ya que cree que fuera de Cuba, al fin podrá ser libre y expresar su arte sin censura.
Intenta escapar de la isla en dos oportunidades, pero ambas serían un fracaso, Sin embargo en el año 1980 el gobierno de Fidel Castro respondió a miles de cubanos disidentes quienes en una marcha política con el fin de dejar Cuba llegaron a la embajada del Perú pidiendo asilo político. Esto genero la respuesta del gobierno, que decidió echar fuera de la isla a todo aquel contra- revolucionario que no estuviera de acuerdo de vivir en el país, esto fue conocido como el Éxodo de Mariel.
Reinaldo deberá pasar por una fila de disidentes y llevar sus documentos al registro militar, en ese lugar se da cuenta de que existe una lista de personas a quienes no se les permitirá salir, se percata que su nombre figura en ella y astutamente cambia su apellido por Arinas, poniendo un punto en la “e” de Arenas.




4. Antes que Anochezca


El exilio lo lleva a los Estados Unidos, en el estado de Miami en el cual llega acompañado de una gran masa de cubanos, esta situación lo incómoda y decide irse a New York, buscando el territorio soñado en donde podrá palpar su obra y dejar de ser censurado.
Comienza a dar clases en la Universidad de Florida y es nombrado profesor visitante en la Universidad de New York. Colabora en la revista “Mariel” desde 1983 hasta 1987. Termina sus memorias sobre el Parque Lenin. En 1981 comienza de lleno un libro sobre su visión acerca del régimen Castrista y es el inicio de su última autobiografía “Antes que Anochezca”.
De pronto su  vida vuelve a experimentar una calamidad, esta vez se trata del SIDA, que se le diagnostica en 1987. Vuelve a la soledad y a la angustia, su cuerpo comienza a debilitarse y es incapaz de moverse por su mundo intelectual a causa de los dolores y del tratamiento, que en esa época eran los mínimos cuidados. Sigue viviendo con su amante Lázaro, quien es la única persona que lo cuida. Es desalojado de su departamento y de nuevo comienza a sentirse desterrado. Sus fuerzas físicas le impiden actuar en contra de la propia enfermedad y lo único que le queda es su creación artística.
Ahora su enemigo es otro, una enfermedad que la población desconoce, nadie sabe sobre que se trata y nadie sabe si tiene cura, él va decayendo y cada vez se encuentra más enfermizo. En su correspondencia con uno de sus amigos Armando Alvarez declara que tiene consciencia sobre su pronta muerte.
El título de su última obra literaria se llamaría “Antes que Anochezca”, porque había decido terminarla antes del anochecer.
El siete de diciembre de 1990 Reinaldo Arenas consumido por la soledad, la tristeza y el desencanto, decide quitarse la vida.


“Sé que más allá de la muerte está la muerte
Sé que más acá de la vida está la estafa.
Sé que no existe el consuelo
Que no existe la anhelada tierra de mis sueños
No la desgarrada visión de nuestros héroes
Pero te seguimos buscando, patria” (Extracto de Antes que Anochezca)




Conclusión


Reinaldo Arenas fue un escritor elocuente, prodigio desde la infancia, su narrativa y su prosa lo convirtieron en un escritor diferente al resto, su talento innato y su gracia para escribir le valieron el reconocimiento entre su grupo intelectual y en el extranjero, a la vez fue un contra-revolucionario porque no estaba de acuerdo con el trato del gobierno hacia los homosexuales. Vivió una persecución política, ya que no decidió vivir bajo las sombras de sus pensamiento, sino que decidió expresarlo, en este caso él fue un rebelde de la revolución cubana. Sin embargo, esto le trajo las peores vivencias para un ser humano, como lo fue la tortura y el exilio.
Siempre fue firme y leal a su propia existencia, siempre creyó en el día en que viviría libre y sin opresión, hasta que la enfermedad del SIDA se presentó y le consumió el alma artista, el pensamiento y le arrebato sus sueños..
En su última carta declaró:
… Pongo fin a mi vida voluntariamente porque no puedo seguir trabajando. Ninguna de las personas que me rodean están comprometidas en esta decisión. Sólo hay un responsable: Fidel Castro. Los sufrimientos del exilio, las penas del destierro, la soledad y las enfermedades que haya podido contraer en el destierro no las hubiera sufrido de haber vivido libre en mi país. Al pueblo cubano tanto en el exilio como en la Isla los exhorto a que sigan luchando por la libertad. Mi mensaje no es un mensaje de derrota, sino de lucha y esperanza. Cuba será libre. Yo ya lo soy.”


Solamente con el acto del suicidio Arenas se sintió libre, dejando una extensa obra en que se aprecia la otra cara de la Revolución Cubana, que para la gran mayoría de las personas es desconocida, pero que con este ensayo y varios más que se han hecho, se declara y se afirma que victimas como Arenas al fin pueden alzar la voz y ser escuchados.














 Bibliografía:


1. http://www.islaternura.com/APLAYA/NoEresElUnico/aLETRA/ARENAS%20ReinaldoEnero2003/Reinaldo%20Arenas%20Biografia.htm
2. Reinaldo Arenas: El exilio y el SIDA escritos sobre un cuerpo
Margarita María Sánchez. 2008.


3. http://www.1001libros.com/reinaldo-arenas-disidente-y-rechazado/


4. Reinaldo Arenas: es.wikipedia.org/wiki/Reinaldo_Arenas


5. La Homosexualidad: es.wikipedia.org/wiki/la_homosexualidad


6. La Revolución Cubana: es.wikipedia.org/wiki/Revolución_cubana


7. Éxodo de Mariel: es.wikipedia.org/wiki/Éxodo_del_Mariel


8. José Lezama Lima: www.los-poetas.com/c/lima.htm


9. Metodología de la Investigación; Ana Miriam Lopez Schweter 1990. UPLACED.

Friday, 21 January 2011

Tu estrella

No podía seguirte ni pedirte que te quedarás, debías marchar. Pero no tan lejos. Y te fuiste corriendo siguiendo tu estrella. Los pasos nos envejecen. A pesar de ello, mi corazón está intacto joven y brillante. ¿Seguirá el tuyo así también? ¿Conservarás tu sonrisa?
Los otoños son los mismos en la alameda, las hojas bailan con el viento. Los veranos sumergidos bajo las olas de la playa o sumergidos bajo algún río que nadie ha conocido aún.

Sunday, 12 December 2010

Abel

La vista maravillosa desde mi habitación es mirada por los ojos de Abel, desde mi profundo solitario corazón.
Me fumo el cigarro que dejó olvidado el moreno, y pienso en Abel, quien se fue.
Partió rumbo hacia las novelas de verano, sin despedirse de mi. Sin siquiera tocar mi cara, sin siquiera darme una abofeteada.
Abel, un muchacho eterno, de vida eterna, no me golpeo con sus ojos, con su boca, ni con una más mísera palabra hueca. Él se fue, partió y mi corazón se volvió solitario.
Por más que intentaba no verle la frente, su frente me hacía vomitar de vergüenza, su cuerpo me hacía temblar de miedo, de susto, de nervio.
Un tiro al aire y esta vez directo a mi boca, a hacerla reventar de sudor, de arrepentimiento, de amargura, de carcajada, de locura.
Nunca estuvo Abel tan cerca de mí como ahora, postrado en la última sombra del atardecer.

Monday, 6 December 2010

El bosque de la perdición

Todo aquel que llegaba al bosque de la ciudad de F*, inmediatamente se perdía, literalmente se perdía. No existía el retorno, no había vuelta atrás y Simone sabiendo esto, tomo su música, detuvo su llanto, dejó la conciencia de su realidad y se fue al bosque a perderse, a naufragar entre los pastos, las hojas brillantes, los riachuelos y los diferentes vientos.
En el medio del bosque Simone volvió a quemarse, pero está vez era su alma la que ardía, su boca enrojecía y su cuerpo temblaba de exitación.

Friday, 3 December 2010

Toca una canción, cántame algo...

El atardecer pinta el valle de alrededor con sus hermosos y placenteros colores pasteles, la cordillera cierra sus ojos y se deja cubrir por el manto de estrellas que iluminan todo el cielo. Nosotros nos encontramos pequeños ante este increíble espectáculo, al ver una vez más como la tierna y cálida noche cae ante nuestros cuerpos y luego el tiempo corre más lento entre edificios y arboles, entre sombras y luces artificiales.

Toca una canción un sereno músico en la orilla de su piel, toca una canción confusa que llega a mí como el perfume de su cuello, el olor de su frente. Él aparece de la nada, aquella nada que nadie conoce y no lo pude prevenir. La nada del universo que se contrae con la casualidad de la filosofía, la respuesta a todos los hechos que en consecuencia son parte de nuestra propia naturaleza. Los hombres y las mujeres lloran por su causa, ríen por su causa, gritan por su causa.

El invierno nos deja sin darnos cuenta que estuvo mojando nuestros ojos, preparándonos para derramar lágrimas de felicidad o de amargura, el invierno mi mejor secreto, el amigo que me cuida y que me esconde de los hombres que no saben decir una palabra tierna, que no saben ver su propia belleza, el invierno entonces, ya me dejo.
La primavera encanta a todos los animales y la soledad empieza a estar presente una vez más en un nuevo inicio de soles, estornudos y música. Brilla entonces la dulce primavera, dueña de afrodita.

No te aflijas mi amigo, que la vida es preciosa, canta una canción para que pueda quedarme dormida y soñar que aún sigues a mi lado en estos eventos grandiosos de juventud. El amor y la piel se unen para despertar nuestros sentimientos, la flexión y la reflexión nos separan y debemos adecuarnos a ellas como lo hemos hecho con nosotros mismos para nosotros mismos. El beso cándido hizo brotar la flor más hermosa de esta primavera, y al mismo tiempo hizo brotar la música que traía en mi recóndito ser de miedo.

Las palabras no son lo suficientemente precisas o no existen para detonar la canción que quieres alzar, mis palabras no son suficientes para expresar que el músico debería seguir cantando y tocando. Dejarse llevar por el momento y vivir más del momento, de los gritos y los días por la mañana alargarían las instancias para que en estas refluya la música de tu canto y lave mi ser del miedo.

La soledad a veces es más cruel cuando sé que puedo decir tu nombre y reencontrarme con mi sencilla humanidad, sin embargo quedo en silencio, permanecer en silencio.

Wednesday, 17 November 2010

Bebe - No + llorá (Fnac Callao 01-07-09)

marble house. parte dos

I
Ayer
Ayer te quise al instante cuando supiste descubrirme con las palabras y dejaste caer tu cara en mi hombro. Ayer te quise, tantas veces que te amé ayer.
Ayer me grabé tu nombre en mi mano para recordarlo todos los días, pero ayer te cambiaron el nombre y cuando te llamaba no respondías. Ayer, te quise, tantas veces que te amé ayer.
Ayer te miré, desde los cerros te observé para darme cuenta de lo grandioso que eras frente al sorprenderte sol. No te diste la vuelta, ni la media vuelta para sonreírme. Ayer te quise.
Ayer me convertí en un pájaro para salir volando escapando de ti, de mí, para no quererte tanto, pero caí. Ayer te seguía amando, cuanto te quise ayer.
Ayer me senté a tu lado, me puse un nuevo aroma y te di mi mejor postura, ayer quise tomarte la mano para conocer tu temperatura. Ayer quise tomar tu mano para acercarte a mi corazón. Ayer te quise tanto.
Ayer te escribí una canción con mis sonidos y te murmuraba al lado mi amor, te murmuraba para que pudieses escucharlo, mi amor, que ayer quise decirte tanto, de adentro quise decirte tanto.
Ayer miré el cielo celeste brillante a tu lado y el reflejo del sol se posaba en tu cuello largo, ayer miraba el horizonte detrás de los techos de las casas y de los cables de luz, ayer estabas conmigo, ayer te quise tanto, tanto que te quise ayer.
Ayer me di vueltas y vueltas alrededor de las estrellas del verano, que estuvieron muertas antes de que las pisara, ayer me dejaste una estela de esperanza , no fuiste tú fui yo la que empezaba a darse cuenta que la luz había tocado mi corazón.
Ayer el mundo se traslado a mis sueños y el aire en la noche fue más cálido y fresco, ayer soñé contigo. Ayer entendí que puedo SENTIR. SENTIR, tantas veces que te sentí ayer dentro de mi corazón. El alma quieta se comió tu brillo de sol. Ayer sentí. Tantas veces que sentí ayer.